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7 consejos para superar tu complejo de pecho grande

Llega el verano y con él el momento de quitarnos algunas capas de ropa. Y, ¿qué aparecen debajo de ellas? Pues, ¡todos nuestros complejos!. A mi personalmente tener el pecho grande es algo que siempre me ha generado mucho complejo e inseguridad y más a la hora de ir a la playa o a la piscina porque, a un pecho que no me cabía en casi ningún bikini, tenía que sumarle una barriguita que no me gustaba nada. Normalmente siempre usaba los brazos para taparme pero la verdad es que no es plan de ir así por la vida. 

Así que para ayudarnos a ganar confianza en nosotras mismas y que ese momento bikini se nos haga más fácil hemos hablado con Marta Larraz que nos ha dado un montón de consejos para que dejemos de tener un conflicto con nuestro cuerpo y superemos ese complejo. 

Marta es life coach y ayuda a mujeres a través de procesos de coaching a mejorar su autoestima y elevar nuestra confianza. Además, como mujer curvy, ella también ha vivido su propio proceso de autoconocimiento y aceptación.


Índice de contenido
    1. Por qué no estamos a gusto con nuestro cuerpo
    2. 3 Acciones para ganar confianza y seguridad en nosotras mismas
    3. 7 Claves para sentirte bien con tu pecho grande
    4. Trucos para no pasarlo mal cuando vamos de tiendas

Por qué no estamos a gusto con nuestro cuerpo

 

Hay muy pocas mujeres que estén contentas con su cuerpo. Siempre hay alguna parte que nos gustaría cambiar. Esto, en parte, es debido a que llevamos un gran bagaje social y familiar de estereotipos que nos han impuestos y de creencias de lo que está bien o no a nivel físico que hemos heredado y que, inevitablemente, nos afectan. 

Tenemos que ser consciente de dónde nos viene la realidad que nos estamos creyendo porque la mayoría de las veces ese autoconcepto que tenemos de nosotras mismas no es real. 

Por si esto fuera poco, las marcas han decidido cuál es la talla idónea y el estereotipo de mujer perfecta. Sin embargo, la realidad es que no hay un tipo ideal de mujer sino que cada una somos ideales en nuestra diferencia y en nuestra unicidad. De hecho, si hubiésemos nacido en otra época, los cánones de belleza serían diferente y, por ejemplo, tener mucho pecho estaría normalizado.

Las creencias sobre nuestro físico que traemos de la infancia y la adolescencia también nos influyen mucho a día de hoy y hay que revisarlas para ver hasta qué punto son reales porque a veces tenemos una imagen de nosotras mismas que no se corresponde con la realidad. Y un comentario que alguien nos hizo hace 20 años nos puede estar influyendo a día de hoy.

Lo que es importante es conocernos, saber qué es lo que a ti te sienta bien y lo que no independientemente de las tendencias. Y si algo crees que a ti no te sienta bien pero tú te lo pones, te gusta y te ves bien con ello pues, ¡adelante!.

 

Pecho grande baja autoestima

 

3 Acciones para ganar confianza y seguridad en nosotras mismas

 

Cuando hay alguna parte de nosotras que no nos gusta o cuando estamos peleadas con nuestro cuerpo, se genera una falta de confianza y seguridad en nosotras mismas que nos limita en muchos aspectos de nuestra vida.

Así que, cuando estemos en un momento bajo en el que sintamos que nuestro complejo e inseguridad nos está jugando una mala pasada, podemos usar alguno de estos 3 ejercicios sencillos que nos propone Marta para no dejarnos vencer y recuperar la confianza en nosotras mismas:

1.Imaginarte en la situación ideal

Si, por ejemplo, a ti ir a la playa te supone una gran inseguridad, lo que puedes hacer es que un ratito antes de ir, cuando estés en casa, cierra los ojos e imagínate que estás en la playa y estás súper relajada y contenta con tus amigos haciendo lo que te te gusta. Observa y disfruta de esas emociones: calma, diversión, disfrute. 

Guarda esas emociones positivas y cuando ya estés de verdad en la playa intenta retomar esas emociones que has sentido cuando te imaginabas en esa situación.

Esto te puede servir también si tienes que hablar en público o incluso si vas a hacer un examen. Visualizarnos calmadas y felices nos ayuda a mucho a la hora de enfrentar esa situación.

2. Acallar la vocecilla

¡Ay, esa vocecilla que tenemos en la cabeza y que no nos dice nunca nada bueno! ¿Qué vamos hacer con ella? Pues cuando te hable la vocecilla “enemiga” y te diga “Pero, ¿dónde vas así vestida? ¿Tú has visto cómo vas?”, imagínate que tienes un mando como el de la tele y vas bajando el volumen a esa vocecilla hasta que lo dejemos a cero. Y si vuelve a surgir, que lo hará porque es así de intensa, vuelve a bajar el volumen con tu mando imaginario. Así impedimos que nuestros pensamientos interfieran en nuestras acciones.

3. Cambiar nuestra postura corporal

Si has tenido un mal día o si tus complejos han vuelto y no consigues levantar cabeza, Marta te recomienda parar un momento para ser consciente de ello. Cambiar la postura del cuerpo, levantar la cabeza y echar los hombros hacia atrás en modo “a mi esto no me va a impedir que tenga un buen día”. Así vas a conseguir cambiar tu actitud y volver a tu centro.

 

Complejo pecho grande

 

7 Claves para sentirte bien con tu pecho grande

 

Como te decía al principio, tener mucho pecho es algo que nos suele generar mucho complejo. El pecho está excesivamente sexualizado en esta sociedad y por muchos comentarios que hemos oído, especialmente en la adolescencia, porque el sujetador que llevamos no nos hace sentir sujetas y seguras o para evitar las miradas ajenas, tendemos a taparnos.

Es cierto que la manera de vestir es algo muy personal de cada una, pero sin duda, la educación tradicional que hemos recibido también influye mucho a la hora de llevar ropa escotada o enseñar “canalillo” porque muchas veces nos han dicho que no hay que enseñar tanto y eso nos ha hecho sentirnos mal con nosotras y con nuestro cuerpo y, por supuesto, nos ha impedido vestir libremente.

 

Superar complejo pecho grande

 

Por eso, Marta nos da algunas claves para sentirnos bien con nuestro pecho y con nuestro cuerpo en general.

1. Apóyate en la gente que te quiere

El primer consejo es que escuches más a la gente que te importa en lugar de dar tanta importancia a los comentarios o miradas de gente que ni te va ni te viene. 

La gente que te quiere normalmente te dice lo guapa que estás. ¿Por qué no les crees a ellos en lugar de a los que te miran de manera diferente o tienen otra opinión? Pregunta a la gente de tu entorno cercano como te ven porque eso te va a ayudar a quitarte ese auto-concepto, normalmente distorsionado, que tienes de ti.

2. Enfócate en todo lo positivo que tienes

Tenemos tendencia a fijarnos en lo negativo, en lo que no nos gusta de nuestro físico, en lugar de en todas las cosas positivas que tenemos ¡que son muchas!.

Poner el foco en las partes de nuestro que nos gustan y potenciarlas nos dará confianza y seguridad para afrontar ciertas situaciones.

3. Conócete

Conocer nuestras cualidades internas, nuestras habilidades y talentos, todas esas cosas que hacemos bien y quitarnos etiquetas que ya no nos definen nos ayuda a querernos y estar más en paz como nosotros mismas. Y, lo más importante, a quitar peso a nuestra parte física porque en realidad lo que importa es cómo somos por dentro.

4. No seas egocéntrica

A veces somos un poco egocéntricas y creemos que todo el mundo nos está mirando o que nos miran esa parte de nosotras que no nos gusta cuando, en realidad, normalmente eso no es así.

La gente se fija más en lo que dices y en cómo comunicas que en tu físico o en cómo vas vestida. ¡Enfócate en eso! En tu manera de ser y de comunicar.

5. No seas tu peor enemiga

Muchas veces somos más crueles con nosotras mismas de lo que lo somos con los demás. Cuando te venga un pensamiento crítico sobre tu físico piensa si eso que estás pensando se lo dirías a otra persona. Y si no se lo dirías a nadie, ¿por qué por qué te lo estás diciendo a ti?

Tenemos que ser más benevolentes con nosotras mismas y tratarnos mejor.

6. Cuestiona tus pensamientos

Cuando te venga un pensamiento crítico pregúntate: “¿Para qué me estoy diciendo esto?¿Qué quiero conseguir?¿Me lo estoy diciendo para algo positivo?¿Entonces para qué me lo estoy diciendo?¿Qué es lo peor que te puede pasar si dejo de hablarme mal?” Seguramente nada, es más, te vas a sentir mejor. Así que si ese pensamiento no te está ayudando, entonces baja el volumen a la vocecilla y a seguir con tu día.

Otra cosa que puedes hacer es cuestionar hasta qué punto es verdad eso que estás pensando. Hazte preguntas del tipo: “¿Pero quién ha dicho que esto es así? ¿Tú, tu madre, una amiga?¿Porque lo hayan dicho ellos tienen que ser así?” Probablemente descubras que no hay nada de verdad en ese pensamiento.

7. Deja de poner excusas

Muchas veces nuestros complejos nos sirven de excusa para no avanzar. Se está muy a gustito en la zona de confort. Pero una vez que das el paso y te atreves a hacer eso que te da tanta vergüenza, empiezas a fluir y lo que te parecía imposible de repente se convierte en algo fácil.

 

Trucos para no sufrir cuando vamos de tiendas

Andrea Amoretti, en este podcast de Lidera-té que te recomiendo que escuches, dice que muchas mujeres lloran en el probador. Y es que lejos de lo que pueda parecer, hay mujeres que sufren cuando tienen que ir a comprarse ropa. ¿Eres una de ella?

La verdad es que no me extraña porque muchas marcas pretenden que entremos todas en cuatro tallas estándar y eso es imposible. Así que la ropa en lugar de adaptarse a nosotras, somos nosotras las que tenemos que adaptarnos a ella. ¡Qué cosas!, ¿verdad?

Estos son los tres trucos que nos da Marta para que ir de compras sea divertido y no un sufrimiento.

1. Evita entrar en algunas tiendas

Todas sabemos en qué tiendas podemos comprar unas cosas y en cuales podemos comprar otras. Así que seamos honestas con nosotras mismas. Si ya sabes que algo no te queda bien, no entres en esas tiendas en las que sabes que no vas a encontrar lo que quieres. 

Intenta recordar cómo te sentiste la última vez que entraste y te probaste ropa allí. Si evitas esas tiendas donde te dan el mensaje de que “aquí no hay nada para ti”, te estarás evitando un disgusto.

2. Busca tiendas que te digan sí

Hay un montón de tiendas en las que ahora no estás entrando que tienen un montón de prendas para ti. Hay que dejar de entrar en las cuatro tiendas de siempre y buscar tiendas especializadas donde tengan tu talla y te sientas bien comprando.

En Yourbra, por ejemplo, tenemos más de 70 tallas diferente de sujetador así que seguro que alguna es la tuya y al menos ya no vas a sufrir a la hora de encontrar tu sujetador perfecto.

Cuando descubres marcas que el corte y sus prendas te quedan bien te sientes mucho mejor y ahorras en sufrimiento y también en tiempo.

3. Pide ayuda

¡Ay, cuánto nos cuesta a las mujeres pedir ayuda! Tenemos la idea de que pedir ayuda es un acto de debilidad cuando en realidad, como dice Marta, es un acto de humildad y de amor a una misma. Nos han dicho que tenemos que hacerlo todo solas porque además las mujeres somos muy malas entre nosotras, ya sabes. Otro montón de creencias sin sentido.

Así que si te sientes muy bloqueada con tu estilo puedes pedir ayuda a una asesora de imagen o a una coach, como Marta, para trabajar los aspectos emocionales y esa falta de confianza. Un proceso o un programa de coaching, como es el suyo de Dispara tu confianza, te va a ayudar a recuperar esa confianza a la hora de atreverte a lanzarte y te va a enseñar herramientas para gestionar las situaciones diarios, encontrar tus fortalezas y talentos, marcarte un objetivo y tener un plan de acción para conseguirlo.

Os dejo aquí el vídeo de la entrevista que le hice a Marta Larraz donde hablamos de todos estos temas y que estoy segura de que os va a encantar.

¡Gracias por leerme y estar ahí!

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